Mitos sobre el rendimiento psicológico en el fútbol

A través de diversos artículos que iremos publicando en este blog desmitificaremos diversos mitos existentes en el mundo del fútbol que se han asentado como realidades, debido a la falta de preparación de muchos entrenadores. Esta semana tocaremos el tema de la motivación.

  1.  Demasiada motivación es mala

Suele observarse durante la preparación de un partido importante cuando un futbolista está muy activo o revolucionado. Hay entrenadores que prefieren no motivar a los jugadores por temor a presionarlos más. Cuando se nota a un jugador muy revolucionado se cree que está motivado en exceso. 

Esto sucede porque se están confundiendo dos conceptos motivación y activación.

La motivación en el deporte se define como “el proceso complejo que determina la dirección e intensidad de un esfuerzo, la persistencia en el objetivo, la continuidad en la realización de la tarea y el resultado” (Weinberg y Gould, 1996).

Por su parte, la activación es “una característica del sistema nervioso central, que varía a lo largo de un continuo que va desde el sueño profundo hasta la excitación intensa”, según Gould y Krane (1992).

De esta forma, cuando se observe que un futbolista está más activo o tenso de lo normal,puede ser que se encuentre ansioso y con un nivel de activación por encima del adecuado para alcanzar un rendimiento óptimo.

Creer que la ansiedad es siempre negativa es un error. A pesar de que se interprete como una sensación desagradable, muchos futbolistas con buen rendimiento hablan del “gusanillo” que sienten antes de salir al terreno de juego, pero que una vez comienza el partido esta sensación desaparece.

Para motivar el contenido y la forma del mensaje del entrenador debe ser como un traje hecho a la medida de cada deportista”

Cada jugador es un mundo. Es importante saber acerca de los intereses y carácter de cada uno de nuestros jugadores para poder aplicar con eficiencia técnicas de motivación. Un jugador necesitará por ejemplo una corrección en publico mientras que otro la necesitará en privado.

Enseñar a controlar la activación: Encontrar el punto óptimo de activación se entiende como el proceso de “puesta a punto” tanto física como mental, donde se reúnen las
vsensaciones ideales para rendir al máximo nivel. Es un estado particular para cada futbolista, el cual debe primero identificar y, en segundo término, desarrollar los medios para conseguirlo. En ocasiones deberá amentar la activación (ante la pasividad) y en ocasiones reducirla (si se está ansioso). Esto se consigue utilizando distintas técnicas que iremos abordando más adelante.

Para la próxima semana trataremos la clásica afirmación de muchos entrenadores: “No hay que ponerse nervioso”.

Fuente: Fútbol-táctico.

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